Estribar

Mi Luz

Yace en mí una melodía, pero no cualquiera. Siento el ritmo, me uno a la armonía de bienhadada nota, bajo la dirección de un director de orquesta, pero no cualquiera, uno que está conectado al cerebro y corazón. Algunos componen, otros improvisan y los que sienten la música al compás y que del oído te tienen la tonalidad.

Sin embargo, habrán personas a las que les cueste, pero no significa que sean malos, sino que tendrán que realizar un esfuerzo extra para alcanzar a los grandes. Creo fielmente que el trabajo duro, siempre supera al talento natural. Los genios se construyen día a día. Aunque seré sincero, a veces cansa, te agotas y lo único que deseas es parar el metrónomo por unos minutos y sólo descansar. Creo que así es la vida, pausar y no detenerte. Avanzar y no retroceder. Aceptar y no entender.

Han sido días enrevesados, a tal grado de perder lo único que quedaba de motivación o al menos, eso creía. Algunas veces, las personas cuando se destruyen, nunca vuelven a rearmarse; chocan algunas ocasiones para aprender a volar. No puedes borrar lo que hiciste, tampoco puedes regresar al pasado y evitarlo, de lo contrario quizá el futuro se vea alterado y lo peor, sólo tú sabrás que cambió y lo que no. Me ha pasado. He tenido aquella sensación frustrante recorrer mi mente, afectando a mi corazón y sintiéndolo en mis manos. Por más que quiera regresar, no podré hacerlo. Hoy no sería yo, sin mi yo del pasado. 

Hoy, puedo decir que aquello que tanto me hizo llorar, me hizo sentir exiguo de mis sentimientos y emociones, de lo que tanto me bombardeaban los por qués y el para qué, de las veces que tuve que prescindir porque no me sentía bien... De entregar todo, de no pedir nada a cambio aunque por dentro moría que hicieran algo similar, de arriesgarme y confiar, de tanto escuchar y casi no ser escuchado porque siempre resultaban opiniones y consejos que nunca pedía; me cansé y me harté lo suficiente para redefinir mi camino y descubrir aquella autenticidad opacada por perniciosos momentos.

Han sido dos años muy complicados, pero sigo aquí. La música como una expresión artística, es un juego. En la música no compones pensando en el final, el punto está en la composición misma. Si no fuera así, aquellos que serían los mejores, sólo tocarían para acabar rápido y la gente los iría a ver. Lo mismo con el baile, cuando estás bailando no te concentras en terminarlo, sino en bailar y nada más... pero no lo vemos en este modo diariamente.
A veces creemos que el viaje es la perfecta analogía de la vida, porque pensamos que con llegar al final, es lo que más importa. Pero no, porque pierdes de vista lo más importante, la vida es un asunto musical porque se supone que debes haberla vivido bajo el ritmo de una melodía...

Hoy puedo decirles que me encuentro en un estado de asaz tranquilidad. Que llevo cargas, pero poco a poco he dejado el equipaje en donde tenga que dejarlo. Opté por un rellano en mi camino, mismo que le dará magnificencia a esto llamado vida. Los quiero a todos.

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